La Ecomarcha concluye su recorrido por el cauce del río Guadalquivir

Contra viento y marea, la Ecomarcha concluye su recorrido por el cauce del Guadalquivir desde Córdoba hasta Sanlúcar de Barrameda

  • A pesar de las inclemencias del tiempo, pero también celebrando la llegada de las lluvias a Andalucía, el pelotón de Ecologistas en Acción concluyó este fin de semana su ruta en bicicleta bajo el lema “¡Guadalquivir Vivo!”.
  • El pelotón de más de un centenar personas partió de Córdoba el lunes 25 de abril y pedaleó durante una semana hasta El Puerto de Santa María (Cádiz), para conocer y denunciar sobre el terreno las distintas problemáticas socioambientales que atraviesa la cuenca del río.
  • Los vertidos de la actividad minera de Aznalcóllar, el impacto de la presa de Alcalá o el —de momento denegado— macroproyecto urbanístico en Trebujena son tres de las luchas que la marcha ha conocido de la mano de los grupos locales de la organización ecologista.
  • La primera edición de la Ecomarcha en versión primavera también ha podido conocer la rica avifauna del Espacio Natural de Doñana a su paso por Sanlúcar de Barrameda o el Parque Natural de la Bahía de Cádiz en El Puerto de Santa María y el plan de recuperación del chorlitejo patinegro.

“No ha sido fácil, ha supuesto un gran esfuerzo y determinación hacer una ruta en bicicleta en medio del temporal que ha azotado la península esta Semana Santa y que en Andalucía ha dejado lluvias constantes y torrenciales, así como vientos de hasta 80 kilómetros por hora. Sin embargo, la lluvia aquí era muy necesaria y además, también ha dado tregua en algunos momentos. Con todo, hemos sabido encontrar la manera de pedalear  y disfrutar reivindicando un Guadalquivir vivo”. Son palabras de Lucas Barrero, coordinador de la Ecomarcha Primavera, que resumen lo que ha supuesto la primera edición de la ruta ciclista en periodo primaveral.

La marcha, concebida también como una manera alternativa de disfrutar las vacaciones al ritmo lento de la bicicleta, se inició en Córdoba el lunes 25 de abril dirigiéndose por pistas de servicio de los canales de riego hacia Almodóvar, Posadas y Palma del Río, donde se pudo observar la fertilidad de las riberas y los beneficios del río tanto en los suelos como en la disponibilidad hídrica.

El pelotón de 120 personas continuó por la provincia de Sevilla, ya con fuerte viento que ha caracterizado el temporal, hasta Villaverde del Río, con parada para conocer obras hidráulicas del canal del Bajo Guadalquivir también conocido como el canal de los Presos y la historia de esclavitud que hay detrás de esta gran infraestructura, gracias a las explicaciones del colectivo por la Memoria Histórica de Sevilla.

En la presa de Alcalá se analizó el impacto de esta construcción sobre todo el estuario del Guadalquivir: barrera infranqueable para la fauna estuarina que, como el esturión, ha visto imposible llegar a ese lugar a desovar y se ha ido extinguiendo; el rebote de la marea procedente del Atlántico que es causante de la turbidez del río aguas abajo; la pérdidas de nutrientes del río hacia el mar y su afección a la reserva pesquera de Sanlúcar; la pérdida de aportes sedimentarios con afección a las playas de Cádiz y Huelva; y la salinización del agua del estuario.

Antes de llegar a Sevilla, la Ecomarcha se detuvo junto al Estadio Olímpico, frente al punto de vertido previsto para los efluentes de la actividad minera que la Junta de Andalucía pretende reactivar en Aznalcóllar. Esto supondría el vertido de una gran cantidad de contaminantes al estuario del río que se sumarían a los que ya vierte la minera Cobre las Cruces kilómetros arriba.

Después de cruzar la ciudad de Sevilla, el pelotón continuó para albergarse en Coria del Río. Un día más tarde, la ruta llegó hasta Trebujena (Cádiz), donde fue acogida por  el grupo Río Limpio de Ecologistas en Acción, que dio a conocer la evolución del pueblo en relación a la marisma del Guadalquivir así como su lucha contra el —por ahora— denegado macroproyecto de urbanización en la marisma desecada.

La etapa del viernes 29 de abril, de Trebujena a Sanlúcar de Barrameda, la Ecomarcha Primavera disfrutó de Doñana, pedaleando junto a un crecidísimo río Guadalquivir y  unas marismas repletas, donde hubo ocasión de observar la rica avifauna de la zona (como flamencos, espátulas, moritos, cigüeñuelas y milanos). “La zona parecía una recuperación del antiguo lago Ligur de antes de los romanos, gracias a las cuantiosas lluvias de estos días”, en palabras de Lola Yllescas, portavoz de Ecologistas en Acción Andalucía.

Ya en Sanlúcar, el pelotón pedaleó a lo largo del paseo marítimo de la ciudad hacia el punto de vertido a la playa procedente de la red de aguas residuales urbanas, algo que Ecologistas en Acción de Sanlúcar lleva denunciando desde hace años. Junto a la desembocadura, y a la vista ya del Atlántico, se realizó una pequeña puesta en común de lo observado y aprendido sobre el río Guadalquivir y sus necesidades más apremiantes: la revisión de la presa de Alcalá, la recuperación de las riberas, la revisión del cauce desde Sevilla, y la inutilidad de nuevas presas en un río cuya actual capacidad de embalse supera lo que precipita en la cuenca.

Como cierre de ruta, la Ecomarcha llegó a El Puerto de Santa María, donde conoció  la riqueza natural del Parque Natural de la Bahía de Cádiz junto a la Casa de los Toruños y el plan de recuperación del chorlitejo patinegro a cargo de las compañeras de Agaden-Ecologistas en Acción Cádiz.

Lucas Barrero, coordinador de la Ecomarcha, ha declarado: “Esta primera edición de la Ecomarcha Primavera nos ha permitido conocer de primera mano las problemáticas, desde la contaminación minera a la expansión del regadío agroindustrial, que atraviesan a uno de los ríos más importantes de la península como es el río Guadalquivir. Pese a la dificultad de la ruta y las condiciones meteorológicas adversas de la borrasca Nelson, la comunidad generada en torno al pelotón ciclo-ecologista y la acogida de las distintas asociaciones y grupos locales de Ecologistas en Acción han posibilitado que durante toda la semana hayamos reivindicado un ¡Guadalquivir vivo!”