Urge crear un Área de Control de Emisiones en el Mediterráneo

Urge crear un Área de Control de Emisiones en el Mediterráneo.
  • Coincidiendo con la celebración de las 78ª Negociaciones Ambientales y Climáticas para el Transporte Marítimo Internacional (MEPC78) de la Organización Marítima Internacional, Ecologistas en Acción insiste en la urgencia de que se declare un Área de Control de Emisiones en el Mediterráneo.
  • Además, la organización ecologista pide la eliminación inmediata del fueloil pesado y medidas climáticas efectivas para el transporte marítimo.
  • La industria marítima ha evadido las regulaciones climáticas y ambientales hasta ahora y continúa funcionando con los combustibles más tóxicos y sucios.

El próximo 6 de junio, la Organización Marítima Internacional (OMI) en Londres inicia las 78ª Negociaciones Ambientales y Climáticas para el Transporte Marítimo Internacional (MEPC78). La agenda incluye discusiones acerca de un Área de Control de Emisiones en el Mediterráneo sobre las aguas residuales generadas por la desulfuración de gases de escape de la combustión del fueloil pesado, así como medidas climáticas.

La propuesta de todos los países ribereños y de la UE de declarar al Mediterráneo como Zona de Control de Emisiones de Óxidos de Azufre (llamada SECA, por sus siglas en inglés) se debatirá para ser presentada para su aprobación en la próxima reunión del Comité de Protección del Medio Marino en diciembre de 2022. Junto con organizaciones ecologistas de la región, entre ellas la alemana NABU —que representarà a la Coalición por la reducción de las emisiones del transporte marítimo en la OMI— Ecologistas en Acción lleva cuatro años luchando por esta regulación y la acoge con satisfacción.

Maria García, portavoz de Ecologistas en Acción, ha declarado: “La comunidad internacional debe tratar positivamente la propuesta de un Área de Control de Emisiones en el Mediterráneo. No se necesitan más discusiones. Los Estados miembros deben iniciar las gestiones necesarias para que pueda ser adoptada formalmente en la próxima reunión del comité en diciembre. Esta es la única manera de garantizar la entrada en vigor de la SECA en 2025”.

En las zonas de control de emisiones, la contaminación procedente del transporte marítimo se reduce significativamente. Millones de residentes se benefician, así como los ecosistemas naturales y el clima. Con la designación del Área de Control de Emisiones, al menos algunas regiones pueden verse aliviadas hasta que entren en vigor nuevas medidas de reducción de las emisiones del transporte marítimo.

Hoy en día el Mar del Norte, el mar Báltico y las aguas costeras de América del Norte son áreas de control de emisiones de SOx y NOx. Para el Mediterráneo todos los estados litorales acordaron trabajar en la reducción de las emisiones de NOx a través de un Área de Control de Emisiones que incluya también este contaminante. Se espera una decisión para una presentación a la OMI en diciembre de 2023 durante la COP23 de la Convención de Barcelona en Eslovenia. Por otro lado, se están iniciando aún los debates sobre la designación de un Área de Control de Emisiones sobre los SOx y NOx en el Atlántico.

Ecologistas en Acción insiste en que todas las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte marítimo deben reducirse a la mitad en 2030 y el transporte marítimo también debe ser climáticamente neutro para 2050. “El fueloil pesado debe prohibirse inmediatamente. Cualquier declaración sobre intenciones ambientales o de protección del clima sin una prohibición de este combustible tóxico suena como una burla ante la emergencia climática y ecológica”, ha añadido María García.

Los buques de navegación marítima quemaron alrededor de 165 millones de toneladas de fueloil pesado en todo el mundo en 2020. También en ese año el límite de azufre para los combustibles marinos se redujo drásticamente y, en lugar del 3,5 %, solo se permitió el 0,5 %. Una reducción importante, aunque sea un diésel marino que es 500 veces más tóxico en óxidos de azufre que el diésel de los coches.

Para la organización ecologista, desafortunadamente miles de barcos continúan navegando con fueloil pesado (altamente tóxico pero barato) porque la normativa permite usarlo si los barcos utilizan un sistema de depuración de gases (‘scrubbers’, por sus siglas en inglés). Dicho sistema lava las emisiones contaminantes, pero vierte los tóxicos de las aguas residuales que genera directamente en el mar, con enormes impactos sobre los ecosistemas marinos.

María García ha concluido: “Para tomar un rumbo claro hacia los objetivos de protección del clima, se deben parar de inmediato las ampliaciones de nuevas terminales portuarias y de crecimiento del sector, y abordar un plan de reducción del sector del transporte marítimo. El nuevo escenario de descenso energético obliga a trabajar en un cambio de modelo productivo y económico, relocalizado y de bajo consumo energético y de recursos materiales, que dé respuesta a las necesidades básicas de la población ante los previsibles colapsos en las cadenas globales¨.