Operación conjunta de Policía Nacional, Guardia Civil y Guardia Urbana de Barcelona
Detectados delitos de defraudación de fluido eléctrico en inspecciones a supermercados de Barcelona
- En veinticuatro de las veintiséis inspecciones se han descubierto ‘enganches’ a la red general.
- En las inspecciones también han participado Técnicos de ENDESA y funcionarios de Trabajo y Seguridad Social.
- Se estima el importe defraudado en 2’5 millones de kiloWatios, el equivalente al consumo anual de 715 viviendas; han sido investigadas 26 personas por delitos de defraudación de fluido eléctrico.
- Los agentes descubrieron en las inspecciones básculas de pesaje manipuladas, alimentos caducados, etiquetados erróneos en los productos, infracciones en materia de seguridad o ejercer la actividad sin licencia, entre otras.
La Guardia Civil desarrolló el pasado día 2 en Barcelona, con la colaboración de la Policía Nacional, Guardia Urbana de Barcelona y el apoyo técnico de funcionarios de Inspección de Trabajo y Técnicos de ENDESA, un amplio dispositivo de inspecciones en supermercados ubicados en diferentes distritos de Barcelona, detectándose 24 delitos de defraudación de fluido eléctrico y un amplio abanico de infracciones administrativas.
Producto de la inteligencia obtenida por la Guardia Civil acerca de la posibilidad de que diferentes supermercados, algunos de ellos abiertos al público las 24 horas, y en la mayoría de casos ‘franquiciados’, pudieran estar defraudando fluido eléctrico, mediante el uso de ‘enganches’ de sus sistemas eléctricos a la red general, el martes de la semana pasada, 2 de diciembre, se produjo un amplio dispositivo de inspección que afectó a 26 de estos establecimientos localizados en los distritos de Nou Barris, Sant Andreu, Sant Martí, Gràcia, Eixample y Ciutat Vella.
La operación ‘NIHARI’ llevada a cabo en los 26 supermercados se inició por la mañana de manera simultánea, participando 66 agentes de la Guardia Civil, 35 de la Guardia Urbana de Barcelona, 18 de la Policía Nacional, así como 11 subinspectores de Trabajo y Seguridad Social coordinados por una inspectora y 33 técnicos de ENDESA.
Delito de defraudación de fluido eléctrico y numerosas infracciones administrativas
Por parte de los técnicos de ENDESA quedó acreditado que 24 de los 26 establecimientos disponían de manipulaciones en la red eléctrica para obtener la electricidad para su funcionamiento directamente de la red general, evitando con ello gastos en materia energética. Esta constatación supuso la investigación por parte de Guardia Civil de 26 personas de nacionalidad pakistaní y bangladesí, como presuntos autores de delitos de defraudación de fluido eléctrico.
Se estima en 2’5 millones de kilowatios el volumen energético defraudado por los investigados, cantidad equivalente al consumo de 715 viviendas durante todo un año.
Estas instalaciones eléctricas irregulares suponen además un grave riesgo para la seguridad, ya que las conexiones se realizan sin las protecciones ni las revisiones técnicas obligatorias. Las sobrecargas, la ausencia de aislamiento adecuado y la manipulación de cuadros eléctricos pueden provocar cortocircuitos y originar incendios. Este peligro se agrava porque muchos de estos locales están situados en los bajos comerciales de edificios de viviendas, con una elevada afluencia de personas y la proximidad de garajes, trasteros y zonas de almacenamiento, por lo que un incendio podría afectar de forma directa a vecinos y clientes.
Por parte de la Guardia Civil, además de la instrucción de diligencias por los presuntos delitos de defraudación de fluido eléctrico, se incoaron 16 expedientes de denuncia por contrabando, etiquetado erróneo en productos a la venta, en materia de protección de datos por ausencia de indicaciones de la existencia de videocámaras, por ausencia de datos del empresario en los tickets de venta al público, por seguridad alimentaria al detectar productos caducados para su venta, por alteración del pesaje de las básculas, en consecuencia de las medidas sanitarias frente al tabaquismo y por ausencia del carnet de manipulación de alimentos.
La Policía Nacional, en materia de extranjería, identificó a 59 ciudadanos, de los que se determinó que cinco eran víctimas de explotación laboral –víctimas de delitos contra el derecho de los trabajadores y víctimas de delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros- instruyéndose diligencias e iniciándose una investigación para esclarecer la responsabilidad de los empleadores de estas personas.
De las personas identificadas por la Policía Nacional, otros cinco eran extranjeros en situación irregular, careciendo de cualquier tipo de autorización para residir o trabajar en territorio español, iniciándose la incoación de expedientes por la Ley de Extranjería que implicarían el dictado de una orden de expulsión y sanciones por parte de Inspección de Trabajo a las empresas que tenían empleadas a estas personas.
La Guardia Urbana de Barcelona detectó 87 infracciones relacionadas con la seguridad, la higiene y el cumplimiento normativo. Entre las deficiencias descubiertas se incluyen problemas en las salidas y señalización de emergencia, falta de extintores, baños impracticables, ausencia de carteles obligatorios, venta de alimentos caducados o en mal estado, exposición indebida de bebidas alcohólicas y ejercer la actividad comercial sin licencia, entre otras.
En todos los establecimientos con acometida irregular se procedió al corte del suministro eléctrico y el trasladó a los servicios técnicos del Ayuntamiento de la ciudad la información necesaria para proceder, en su caso, al control y a la destrucción de los alimentos e impedir su introducción en los canales de distribución alimentaria.
En el caso de los subinspectores de la Inspección de trabajo y Seguridad Social que han participado en las inspecciones han detectado, hasta el momento, 23 infracciones en materia de su competencia.
Para más información pueden dirigirse a la Oficina Periférica de Comunicación de la Guardia Civil de Barcelona, teléfono 934766091.



