A la huelga general
- Ecologistas en Acción llama a la huelga general de 24 horas convocada el próximo 11 de noviembre por el derecho a una vivienda digna, la pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora y el aumento generalizado de los precios que nos impiden a las personas desarrollar vidas plenas y estables.
- En el contexto de emergencia ecológica actual, la organización ecologista destaca a dos medidas estructurales en materia de vivienda: reducir la jornada laboral sin reducir el salario y defender que la crisis de la vivienda no responde a una escasez de oferta ni se soluciona con la construcción de más casas y edificios.
Este es el comunicado que Ecologistas en Acción ha publicado:
«Ecologistas en Acción llamamos a la huelga general de 24 horas convocada el 11 de noviembre por el derecho a una vivienda digna, la pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora y el aumento generalizado de los precios que nos impiden desarrollar vidas plenas y estables.
Las recientes movilizaciones masivas por el acceso a la vivienda y el posterior movimiento de las acampadas nos muestra la existencia de un malestar generalizado ante un sistema económico y unas políticas incapaces de desarrollar medidas estructurales para el beneficio de las mayorías sociales. Mientras, la precariedad se cronifica, el rentismo nos ahoga y las empresas acumulan beneficios a la par que congelan los salarios.
Todo ello envuelto en una crisis ecosistémica cuyos efectos cada vez son más visibles y ante los que ningún gobierno está actuando de forma ambiciosa y decidida. Esta huelga general debe suponer un punto de inflexión que nos permita construir un gran movimiento político que impulse las medidas estructurales que necesitamos en materia de vivienda y trabajo para un mundo que va a ser muy distinto del que hemos conocido, como consecuencia del cambio climático y demás crisis de carácter ecosocial.
Desde Ecologistas en Acción queremos apuntar hacia dos medidas estructurales:
— La reducción de la jornada laboral sin reducción salarial, para conseguir un reparto del trabajo y la riqueza más efectivo, mientras ganamos tiempo para nuestras vidas.
— Combatir el mantra neoliberal que describe la crisis de la vivienda como un problema de escasez de oferta y la construcción de más y más casas como la única solución. Nos mostramos en contra de impulsar un nuevo ciclo especulativo y de desarrollo urbanístico sin frenos como el que dio pie a la burbuja inmobiliaria y la gran crisis económica de 2008.
Apostamos por la recuperación y redistribución de las viviendas existentes dedicándolas a uso residencial y prohibiendo los usos especulativos, por la expropiación de los grandes propietarios para la constitución de un parque de vivienda social y accesible, y por el desarrollo de un plan de rehabilitación y adaptación de las viviendas existentes. A la vez, toda construcción que sea necesaria deberá estar regida por criterios socioecológicos y bajo una planificación ordenada y democrática.
La huelga, y el movimiento en torno a ella, no puede ignorar otros de los problemas acuciantes a los que nos enfrentamos y que afectan directamente a nuestras condiciones de vida, como son: el deterioro de los servicios públicos, ligado a su constante privatización y precarización de las trabajadoras; el fomento de la confrontación entre paises que nos lleva a una peligrosísima escalada militar con su correspondiente aumento de gasto en detrimento del gasto social; y el auge de los movimientos reaccionarios a escala internacional que impulsan un imperialismo cruel y genocida.
El mundo en el que vivimos es cada vez más hostil para las personas humildes y trabajadoras. Es el momento de poner por delante nuestros intereses y necesidades frente a quienes viven de nuestro esfuerzo, nos llevan a la guerra, nos echan de nuestras casas y nos legan un planeta inhabitable. La huelga debe pararlo todo, ir más allá de los centros de trabajo y convertirse en un movimiento de largo recorrido, que impulse una movilización generalizada y ponga sobre la mesa la necesidad de cambios estructurales para la mejora de nuestras condiciones de vida.
Desde Ecologistas en Acción tendemos la mano al sindicalismo combativo, a los sindicatos de inquilinas y vivienda, a la juventud movilizada en las acampadas y los barrios, y a toda aquella persona que crea firmemente en la necesidad de superar este terrorífico sistema capitalista que nos condena a la miseria y la guerra.



