“Ni los niños inmigrantes ni los niños pobres son los culpables de que la administración catalana haya decidido criar ignorantes, sin la más mínima competencia para su futuro y con un modelo totalmente opuesto a todo lo que signifique excelencia y esfuerzo”.
Estamos fritos de escuchar siempre que hay que pagar impuestos porque hay que financiar la educación y la sanidad públicas que son las “joyas de la corona” de nuestro estado del bienestar.
Llevamos años con récord de recaudación de impuestos, debido al expolio al que nos tienen sometidos a las y los ciudadanos que estamos dentro del sistema de pagos y también debido a la súper inflación de los precios. Lo perverso es que esos años coinciden con un estado del bienestar cada vez más escuálido, y las joyas de la corona deben estar empeñadas en cualquier chiringo de “compro oro”, ya que la sanidad pública está más colapsada que nunca y la educación pública de nuestros niños y niñas simplemente ha dejado de existir.
Me van a permitir que me centren este último punto. Sería muy injusto decir que toda la educación pública está igual de mal puesto que no es cierto, todo y que la tendencia del rendimiento es a la baja. Aun así, las alumnas y alumnos de territorios como Castilla León sacan excelentes resultados en las evaluaciones del informe Pisa en matemáticas y lectura. Así mismo lo hicieron los niños gallegos en cuanto a las materias de ciencia, situándose por encima de la media española y ayudando a mantener a España en el “sufi raspado” en relación a al resto de países de la OCDE.
En la cara opuesta está Catalunya, donde los colegios públicos han sido transformados en simples aparca niños. No se estudia, no se aprende y ya ni se convive.
Los datos son demoledores. Simplemente los niños y niñas catalanes no saben prácticamente leer, tienen más faltas de ortografías que palabras, no entienden nada de lo que leen y no tiene la menor idea de matemáticas. La escuela catalana sacó en 2022 (publicado en 2023), los peores resultados históricos, con una caída de 24 puntos en comparación con los resultados de 2018, situándose por debajo de la media española, de la de la UE y de la de la OCDE. Es decir, nuestros niños y niñas catalanes son prácticamente analfabetos.
La consellera de educación en 2023 cuando se publicaron estos datos, Anna Simó de Esquerra Republicana, dijo que estos malos resultados eran culpa de los inmigrantes. Luego quiso rectificar y dijo que eran culpa de los pobres. Clasismo y racismo típicos de los muy muy progres independistas de toda la vida.
La verdad es que ni los niños inmigrantes ni los niños pobres son los culpables de que la administración catalana haya decidido criar ignorantes, sin la más mínima competencia para su futuro y con un modelo totalmente opuesto a todo lo que signifique excelencia y esfuerzo.
La culpa de la “analafabetización” de los niños catalanes la tienen varios chiringuitos, especialmente la Fundación Jaume Bofill, que ahora se ha cambiado el nombre por “equitat.org”. Este grupillo de gente súper pija son los que llevan años implantando en Catalunya (años que coinciden con el procesisimo indepe pero que siguen ahí) las hipilongadas del “aprender a aprender”, “aprender jugando”, no a las tareas en casa, no al estudio, no al esfuerzo, básicamente, no a la educación.
Esto, lo han sufrido los niños, pero lo han permitido los padres y profesores, unos porque en realidad sienten que lo de ser padre es pesadísimo y han volcado la tarea de educar exclusivamente en los colegios, y otros porque simplemente ya no tienen medios ni herramientas para educar a clases de 40 chavales de 15 nacionalidades diferentes, que hablan 5 idiomas, y donde además hay niños y niñas con necesidades especiales de las que nadie se ocupa.
Y aquí viene la segunda razón del desastre educativo, que al final es el desastre social. La falta total y absoluta de recursos combinada con la falta total y absoluta de criterio y del más mínimo sentido común.
A mí personalmente me parece un crimen que niños y niñas con autismo, síndrome de Down, TDH, etc, circunstancias todas que les implican serias dificultades educativas estén en esas clases saturadas de críos, que parecen Latorre de Babel y con un único profesor para todos. Es absolutamente injusto y estúpido este modelo basado en otra proclama woke como “evitar la estigmatización” de esos niños, metiéndolos en unas aulas en las que simplemente es como si no estuvieran. Esa no estigmatización ha llevado a la no educación. Muchas veces auspiciada por padres absolutamente ineptos, más preocupados por pertenecer al círculo social “normalizado” que por la educación de su hijos y por otros que no tienen más remedio que adaptarse aloque hay.
Pero en serio, si una niña que no necesita apoyo ni acompañamiento educativo, que estudia en esas condiciones es prácticamente una heroína, ¿qué es loque va a poder aprender en ese ambiente una niña con autismo? Es una jugarreta lo que les hacemos.
Sin recursos, sin criterio, sin poder atender la nueva realidad en las aulas, la convivencia es imposible. Está claro. Los coles y los institutos catalanes cada vez se parecen más a los de las pelis americanas noventeras de los suburbios. Es como si estuviéramos en “Mentes peligrosas” pero sin Michelle Pfeiffer ni el “Gangsta’s Paradise”. ¡Pero sí con polis!
El Departament de Educació y el de Interior de la Generalitat, ante semejante panorama e ignorando completa y absolutamente las peticiones de la comunidad educativa y sus movilizaciones, ha decido iniciar un programa piloto para infiltrar a mossos de paisanos en coles e institutos. Aclaran que no estarán armados, pero estoy segura de que tal y como evoluciona el panorama, todo se andará.
Es curioso que el “leimotiv” de esta nueva “izquierda” moralista sea el acoso y derribo a Estados Unidos y cualquier acosa que se le parezca, pero acaben haciendo exactamente lo mismo que ellos, máxime cuando EEUU es uno de los países desarrollados con la peor educación púbica del mundo.
¿Qué es mejor para los críos y crías, un profe o un madero? Lo triste es que, viendo la situación, ni a mí me parece mal a efectos prácticos lo del infiltrado. Se los ha comido su propio buenismo, se les ha ido de las manos y ahora van en busca de la mano dura que se lo arregle.
De más profes, del cambio de modelo educativo, de recursos especiales para quien los necesita, de promover el esfuerzo y la excelencia, ni hablamos.
Pero, sobre todo, ustedes sigan pagando a hacienda religiosamente, que habrá que recuperar algún día las joyas de la corona empeñadas. Compro Oro.



