El Estado español contribuye con dinero público a la destrucción de colonias de vencejos
- El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha movilizado más de 4.200 millones de euros en cinco años para la rehabilitación y restauración de la edificación.
- La concesión de las ayudas no prevé la protección de las colonias de vencejos residentes, siendo las obras en fachadas y cubiertas la mayor causa de su declive en áreas urbanas.
- Ecologistas en Acción exige en el Día Mundial del Vencejo, que se celebra cada 7 de junio, un mayor compromiso de las administraciones para la conservación de estas especies en declive.
En el Estado español, la mayoría de las ayudas públicas para la rehabilitación de edificios derivan del marco estatal del Real Decreto 853/2021, financiado en gran parte por fondos Next Generation. Este mes, junio de 2026, termina el plazo para la finalización de las obras subvencionadas, aunque se han concedido prórrogas excepcionales. A través del conocido como Plan de rehabilitación y regeneración urbana, impulsado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, ha puesto a disposición de 4.050 millones de euros desde 2021, distribuidas en dos líneas de ayudas: el Programa de rehabilitación de viviendas y el Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP). Las Comunidades Autónomas gestionan las convocatorias y los ayuntamientos suelen complementarlas con ayudas o bonificaciones fiscales. Las obras subvencionadas, principalmente dirigidas a la mejora de la eficiencia energética, actúan en tejados, cubiertas, medianeras y fachadas de la edificación, mejorando el aislamiento térmico o mediante renovación integral.
Ecologistas en Acción advierte que este tipo de actuaciones suelen sellar huecos y grietas de muros utilizados por aves nidificantes, sustituyen aleros, cierran cámaras ventiladas y tapan los huecos bajo teja. Las poblaciones de distintas especies de vencejos dependen altamente de estos atributos en la edificación para la nidificación y asentamiento de sus colonias, siendo el caso del vencejo común (Apus apus) el más característico, al haber evolucionado para adaptarse plenamente a los hábitats urbanos. Esta característica le ha llevado a estar categorizado como Vulnerable al enfrentarse a un riesgo alto de extinción, ya que los espacios físicos de la ciudad cada vez están menos adaptados a ellos precisamente por el tipo de obras descritas. Por otro lado, la ejecución de las obras pocas veces tiene en cuenta las épocas de nidificación, y la instalación de andamios y mallas impiden el acceso a los nidos e incluso aíslan a las crías, condenándolas a la inanición.
Las subvenciones a la rehabilitación de la edificación, aunque necesarias para la adaptación del parque inmobiliario a la emergencia climática, no incluyen en las condiciones de concesión generales el seguimiento de las colonias anidantes y la protección de las especies. El vencejo común, el vencejo pálido y el vencejo real están incluidos en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. Según la ley estatal (Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad). Está prohibido dañar, molestar o destruir de forma intencionada estas especies, protegiendo explícitamente sus nidos, huevos y zonas de reproducción. Aunque el Real Decreto 853/2021 incorpora la exigencia del principio DNSH (“No causar un daño significativo” en sus siglas en inglés), se relega la gestión de las ayudas y las garantías del cumplimiento a las administraciones autonómicas, que a menudo actúan negligentemente debido a la ausencia en la mayor parte de territorios de un censo y seguimiento de las colonias asentadas, y no contempla medidas restrictivas o correctoras para los potenciales daños causados.
Otras vías de subvención potencialmente dañinas son las destinadas a la restauración del patrimonio arquitectónico e histórico en España (como iglesias, catedrales, murallas o castillos). La principal vía estatal es el Programa del 2% Cultural, que obliga legalmente a que los contratos de grandes obras públicas del Estado reserven un 2% de su presupuesto para financiar la conservación del patrimonio. Estas ayudas, gestionadas directamente por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana en colaboración con el Ministerio de Cultura, destinaron más de 160 millones de euros desde 2023 a Bien de Interés Cultural (BIC) y otras categorías de protección. Aunque la ayuda es estatal, los proyectos son aprobados por las comisiones de Patrimonio Histórico autonómicas o locales, y recae en ellas la responsabilidad de exigir una memoria de fauna o estudio ambiental que incluya censo de las especies residentes, un calendario de obras estricto o la conservación de oquedades. Ecologistas en Acción advierte que, aunque existen administraciones que cumplen con estos preceptos, con ejemplos como las restauraciones de la Muralla de la Macarena en Sevilla o la Muralla de Lugo, también existen multitud de casos que ilustran los fallos de este sistema, como las obras del Convento de Santa Clara en Soria, la Alcazaba de Guadix en Granada o de las Murallas de Toledo (denunciado hace pocos meses), todas ellas subvencionadas o directamente financiadas por estos Ministerios.
Ecologistas en Acción asegura que estos problemas se solucionarían con la adopción de ordenanzas municipales para la concesión de licencias de obras que incluyesen medidas de protección para la fauna silvestre urbana. La organización ecologista ha elaborado un modelo de documento que ha puesto a disposición de las administraciones locales para su adaptación y aprobación.
Paralelamente, la organización ecologista exige un mayor compromiso a escala autonómica y estatal para abordar este problema, proponiendo las siguientes medidas:
- Incorporar a los mecanismos de concesión de ayudas para la rehabilitación y restauración del patrimonio edificado restricciones y condiciones obligatorias para la protección y fomento de los espacios de nidificación de fauna silvestre urbana. Además del vencejo, otras especies ligadas a la edificación como aviones, golondrinas, cernícalos o murciélagos necesitan que los proyectos de obras las tengan en cuenta en su diseño.
- Solicitar sistemáticamente por parte de las comisiones de Patrimonio Histórico memorias de fauna actualizadas que registren las especies que coexisten con los bienes protegidos.
- Exigir por la administración autonómica un censo documentado de la biodiversidad que se refugie en edificios y construcciones que sean objeto de intervención o demolición durante las evaluaciones ambientales, con un seguimiento cercano para detectar infracciones.
El 7 de junio se celebra cada año en todo el mundo el Día Mundial del Vencejo para sensibilizar a la población sobre la importancia de estas aves insectívoras urbanas. La campaña Las Tres Mosquiteras de Ecologistas en Acción trabaja desde 2021 para ayudar a concienciar a la ciudadanía y la administración pública de la importancia de la protección de aviones, vencejos y golondrinas. Ofrece materiales divulgativos y propuestas políticas de forma abierta, además de promover acciones para que nuestros entornos urbanos y rurales sean más acogedores para ellas.



