La ola de calor dispara la contaminación por ozono en toda la cornisa cantábrica
Incumpliendo su obligación legal, los gobiernos de Asturias, Cantabria, Galicia y País Vasco no han avisado a la población sobre el riesgo de la contaminación para su salud.
La intensa ola de calor que está afectando en particular a toda la cornisa cantábrica, desde Galicia al País Vasco pasando por Asturias y Cantabria, junto al intenso tráfico motorizado y la actividad industrial y portuaria de las áreas urbanas de A Coruña, Gijón, Oviedo, Santander, Torrelavega, Bilbao y Donostia/San Sebastián, han provocado que se disparen los niveles de ozono en el interior de las comunidades autónomas citadas, donde los episodios de mala calidad del aire por este contaminante atmosférico eran hasta fechas recientes inusuales.
En la tarde de ayer lunes, se registraron en los territorios citados 16 superaciones del umbral de información a la población, establecido por la normativa en 180 microgramos de ozono por metro cúbico de aire, medidos en una hora. Dichas superaciones se produjeron en las estaciones Magdalena (3) y Mourence, respectivamente en el interior de A Coruña y de Lugo; en las estaciones asturianas litoral Niembro e interiores Olloniego (2), Santa Marina (2) y Sama (2); en las estaciones cántabras Corrales de Buelna y Parque Zapatón (3), en la Comarca de Torrelavega; y en la estación guipuzcoana Andoain, al sur de Donostia/San Sebastián.
La máxima contaminación se registró en la estación asturiana Olloniego, próxima a la ciudad de Oviedo, donde se alcanzaron 230 microgramos de ozono por metro cúbico de aire entre las 14 y 15 horas, muy cerca del umbral legal de alerta, establecido en 240 microgramos de ozono por metro cúbico de aire. Siendo generales en toda la cornisa cantábrica las superaciones del valor objetivo para la protección de la salud, fijado por la normativa en 120 microgramos de ozono por metro cúbico de aire, como promedio de ocho horas consecutivas.
Por sus condiciones climáticas poco propensas a la formación del ozono (baja radiación solar y elevadas lluvias), se trata de un episodio de contaminación inusual en el norte de España, más propio de regiones mediterráneas del centro, el sur y el este peninsular como Andalucía, Cataluña o Madrid, que la semana pasada y ayer también sufrieron superaciones del umbral de información, en Barcelona, Madrid o Sevilla. El cambio climático esta así provocando episodios de ozono donde antes eran desconocidos, agravando las muy dañinas olas de calor.
La previsión de la superación del umbral de información establecido para el ozono obliga a las autoridades a advertir a las personas más sensibles a la contaminación atmosférica, tales como infancia, mayores, mujeres gestantes o personas con enfermedades cardiorrespiratorias crónicas, de que se protejan evitando en las horas centrales del día y al atardecer cualquier esfuerzo físico y los ejercicios al aire libre. También deben informar sobre la previsión de evolución de la contaminación, las áreas afectadas y la duración del episodio.
No obstante, los gobiernos de Asturias, Cantabria, Galicia y País Vasco no han avisado a la población de esta circunstancia con la debida antelación, utilizando canales que aseguraran su recepción por las personas afectadas, como los medios de comunicación públicos y privados. La información disponible se limita a avisos rutinarios en las páginas Web de los distintos gobiernos, que advierten a posteriori de esta circunstancia y prevén su repetición durante los próximos días, mientras duren las elevadas temperaturas y la alta radiación solar.
No es la primera vez que el Principado de Asturias, el Gobierno de Cantabria, la Xunta de Galicia y el Gobierno Vasco incumplen su obligación legal de informar a la población afectada por un episodio de contaminación por ozono. Además, estas administraciones no han limitado preventivamente el tráfico motorizado ni las principales actividades industriales de las áreas urbanas citadas, principales responsables junto a la ola de calor del actual episodio.
En opinión de Ecologistas en Acción, se reitera de esta manera el escaso interés con el que las autoridades afrontan la lucha contra la contaminación atmosférica, que cuesta cada año cientos de vidas en la cornisa cantábrica y graves daños a los bosques y cultivos, ante la completa pasividad de los gobiernos. Una actitud negligente frente a la que la organización ecologista solicita la elaboración y aplicación de Planes de Acción a Corto Plazo para combatir la contaminación por ozono, con medidas inmediatas sobre el tráfico y la industria.
El ozono troposférico, también conocido como ozono “malo” por contraposición al de la estratosfera, es un contaminante secundario producido por la reacción entre el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos emitidos por los automóviles y algunas industrias, en presencia de radiación solar. Por inhalación, provoca irritación de los ojos y vías respiratorias superiores, reducción de la función pulmonar, un incremento del riesgo de enfermedades respiratorias agudas (asma, EPOC) y el agravamiento de patologías cardiovasculares.
La Agencia Europea de Medio Ambiente estima entre 6.000 y 7.000 los fallecimientos prematuros anuales en el Estado español producidos como consecuencia de la exposición a niveles de ozono como los registrados estos días en Asturias, Cantabria, Galicia y País Vasco. El ozono, además de para las personas, es también tóxico para la vegetación, dañando los bosques y reduciendo la productividad de los cultivos.



