Retina Fina: Marty Supreme (Josh Safdie, 2025)

Retina Fina: Good Boy


Marty Supreme (Josh Safdie, 2025)

Retina Fina: Marty Supreme (Josh Safdie, 2025)
Retina Fina: Marty Supreme (Josh Safdie, 2025)

¿Ver?

Sí, es una buena película. No es la inmensa maravilla que presumen sus agoreros, pero es un ejercicio cinematográfico bueno y que sobre todo, denota la mano de autor, Josh Safdie, algo cada vez más difícil de lograr en el Hollywood de las plataformas de streaming y el cine hecho con base en Focus Groups.

¿Volver a ver?

No la volvería a ver, pero me gustaría discutir con alguien de la Generación Z acerca de ésta película y de One Battle After Another. A pesar de que las 2 películas tienen un ritmo implacable, una le habla a una audiencia más clásica -o vieja como yo, vaya- y Marty Supreme parece hablarle a esa generación más joven, GenZ, basándose en una fórmula que ustedes han visto en sus teléfonos: Corte-hiperindividualismo-mala decisión, corte-hiperindividualismo-mala decisión… ad nauseam.

No sé, si alguien de aquí quiere discutir dos piezas tan hiperkinéticas pero diferentes entre sí, aquí le espero, yo encantado.

¿Por qué?

Insisto, Marty Supreme es buena, sin el turbomame que la ha venido rodeando este último año, vaya. Tiene un inmenso mérito: nos engancha a una historia en la que el chingado ping pong es la estructura que aparentemente la vertebra (aunque en realidad es Marty y sus pésimas decisiones, pues), lo que no pasaba desde Forrest Gump, y eso como subtrama.

Ese mérito es 1000% atribuible a su director, Josh Safdie, quien en sus anteriores 2 películas (Uncut Gems y Good Time) nos había demostrado su capacidad para hacer películas de corte Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA), ideales para la generación TikTok, basadas, insisto, en la fórmula: Corte-hiperindividualismo-mala decisión. Quiero equivocarme, pero es probable que ese estilo narrativo irá dominando cada vez más nuestro consumo cinematográfico.

Del resto… el score original es bueno -muy en ese trip TDAH-, pero sin la finura de Jonny Greenwood en One Battle After Another. Podría debrayar un análisis comparativo de los scores, pero no me da la vida. La fotografía es buena, pero no supera a otras varias películas de este año. El diseño de sonido es correcto, pero no le gana al de Sirat. El casting es bueno pero ni de pedo se acerca al de Sinners o al de One Battle…

Y el comentario morboso que esperan, el del Oscar a Chalamet… sería una injusticia inmensa. Michael B. Jordan (Sinners), DiCaprio (One Battle…) y Wagner Moura (O Agente Secreto) le dan como 27 vueltas cada uno en sus respectivas películas (no he visto la de Ethan Hawke, así que ahí no opino).

Entiendo que a Hollywood le urge encumbrar a un chiquillo GenZ para hacer que los vean desde sus móviles, pero es que este cabrón no da la talla ESPECTACULAR ni siquiera en un papel hecho a su medida para la temporada de premios. Actúa de cabroncito vivales y encantado de conocerse a sí mismo, algo como lo que pudimos ver de él en los Golden Globes.

Para efectos cinematográficos, es como si a DiCaprio le hubieran dado el Oscar por Catch me if you Can (Atrápame si puedes, 2002)… ¿Se va a ganar el Premio de la Academia? Sí, no sé si este año, pero sí. Tiene el mejor representante del mundo y si no, preguntarle a su papel de Paul Atreides en las de Dune, que le queda todavía más grande que su traje. ¿Lo merece este año? No, ni de puto pedo, no mamen. Pero bueno, los chingados Oscaritos.

De cierre: me gusta muchísimo el debraye de fondo de Josh Safdie, también guionista, en esta película. Sin spoilers: puedes ser un cabrón muy talentoso para muchas cosas, pero tu techo lo va a establecer tu obsesión más profunda, por estúpida que sea. Mucho TDAH, pero acompañado de una inmensa humanidad.

Choose Life.

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