Ecologistas en Acción lamenta la pérdida de vidas humanas y muestra su solidaridad con quienes luchan contra el incendio de Almería
- El negacionismo climático del actual gobierno de la Junta de Andalucía provocará incendios más devastadores.
- Ecologistas en Acción muestra su consternación por el incendio forestal de Los Gallardos, en Almería, que es consecuencia de las sucesiones de olas de calor que se están sufriendo en el ámbito mediterráneo debido al cambio climático.
- El pacto de gobierno de PP-VOX, por el que se comprometen a no actuar frente al cambio climático, agudizará estos eventos catastróficos.
Los incendios forestales se suceden uno tras otro por toda la geografía andaluza, siendo cada vez más virulentos y letales. Los medios que se utilizan para la extinción, en este caso formado por cientos de bomberos forestales, miembros de la UME, guardias civiles… y decenas de aviones y helicópteros, demuestran hasta qué punto se hace cada vez más difícil apagar estos mega incendios.
Es cada vez más evidente que la sociedad no está preparada para este nuevo escenario que provoca el cambio climático, y también es evidente que la inacción y el negacionismo climático provocan destrucción y muertes. Cada año en los países del ámbito mediterráneo se sufren incendios de mayor amplitud y consecuencias más catastróficas; ya sucedieron en Portugal y Grecia, el año pasado desolaron amplias zonas del noroeste de la Península, ahora llegan al sur.
Hay responsabilidades políticas evidentes en este escenario catastrófico. Los políticos que no han hecho nada frente al creciente cambio climático ahora se lamentan. La proliferación de viviendas en el campo como segunda residencia de ciudadanos del centro y norte de Europa fue amparada por los ayuntamientos y por la Junta de Andalucía, que llegó a aprobar varios decretos y promover la modificación de leyes para impedir la demolición y blindar miles de viviendas en suelo no urbanizable en zonas como la Axarquía malagueña o el Levante almeriense. Las consecuencias de tamaña irresponsabilidad se están viviendo ahora, y son responsables tanto la anterior administración del PSOE como las posteriores del PP. La nueva ley urbanística (LISTA) agravará aún más esta situación al permitir todo tipo de construcciones en suelo no urbanizables, promoviendo las segundas residencias sin ligazón a la explotación de fincas rústicas. El urbanismo en suelos no urbanizables se desbocará.
Estos incendios forestales demuestran también el fracaso de las políticas de prevención, no solo en las actuaciones sobre las masas forestales para hacerlas más resistentes a la propagación de los incendios, incluso en terrenos forestales con escasa vegetación arbórea, como es este caso, sino sobre todo por la inoperancia demostrada de los planes de emergencia locales. En Andalucía, todos los municipios ubicados en zona de peligro de incendios forestales están obligados por el Decreto 371/2010 a elaborar un Plan Local de Emergencias por Incendios Forestales (PLEIF). Este plan debe incluir estrategias de prevención locales, planes de evacuación claros y sistemas de aviso a la población integrados en el Plan INFOCA.
Hay ayuntamientos que a estas alturas carecen de estos planes, muchos no los tienen actualizados y la inmensa mayoría son desconocidos por la sociedad, que ignora qué hacer ante un incendio que puede afectar a sus viviendas. Nunca se realizan simulacros en los municipios forestales para que la población sepa que tiene que hacer para colaborar en la prevención y extinción de los incendios forestales, cuándo tiene que confinarse y cuándo y cómo proceder a su evacuación. Esta dejación de funciones y de delegar todo el trabajo a los efectivos del Plan INFOCA, ignorando a la población local, tiene estas consecuencias trágicas.
Estos diseminados urbanísticos deberían contar también con un Plan de Autoprotección frente a Incendios Forestales (PAIF), que es un instrumento técnico obligatorio para núcleos de población aislada, urbanizaciones y campings situados en zonas de peligro. Su objetivo es evaluar los riesgos, definir medidas preventivas, organizar la evacuación y facilitar la intervención de emergencia. Nada de estos existía en las zonas incendiadas.
Muy preocupante es que, ante este escenario, se acabe de constituir un gobierno en Andalucía que asume el negacionismo climático y se compromete por escrito a la inacción climática. En la una de las regiones del mundo que puede sufrir, y ya se está evidenciando, con mayor intensidad las consecuencias del cambio climático, con el aumento de fenómenos meteorológicos extremos, el nuevo gobierno andaluz se compromete a no hacer nada.
Quienes no actúen frente al cambio climático serán responsables de sus consecuencias.



