Barcelona 5 – 1 Rayo Vallecano (22/3/26, 14h):
Antes que nada, que chinguen muchísimo a su madre los culeros de la La Liga por haberse empeñado esta temporada en poner horarios de mierda para sus principales bazas, Barcelona y Real Madrid.
Se quejan de la piratería -a ver quién es el 1r afortunado al que se la chupa Tebas frente a las cámaras por 50€ del chivatazo- pero omiten que en realidad poca gente puede ir a comer con su familia viendo al Barcelona contra el Rayo Vallecano. Respeto absoluto a una institución histórica como la de Vallekas, pero no veo a una familia de 4 reventarse como mínimo 60€ en un partido que no define nada.
Fuera de ello, el Barcelona viene en modo apisonadora y con el partido de mañana como el gran pendiente antes del parón por Selecciones y el Rayo haciendo una temporada honrosa, pero le alcanza hasta donde le alcanza.
Real Madrid 2 – 3 Atlético de Madrid (22/3/26, 21h):El Real Madrid contra su ‘Bestia negra’, que son todos los equipos que juegan cerrados y con capacidad de hacer daño a la contra.
Sí, yo me mantengo en que Benfica y el ManCity son espejismos, uno mucho menor en cuanto a calidad individual y el otro viviendo de las rentas de lo que en su momento fue el Guardiolismo, hoy muy disminuido por el avance natural del fútbol y un equipo que se sabe desnivelado a pesar de putimilmillones de gasto.
El llamado ‘cholismo’ me parece una mierda que encumbra el juego mediocre, pero por lo menos es un sello de identidad -güevos antes que juegos-, no como lo de Arbeloa que va dando palos de ciego pero muy efectivos, lo cual no debería de extrañarnos teniendo una plantilla valuada en 1.380mde. La plantilla del Cholo, a pesar de que éste es el entrenador mejor pagado del mundo (algún día entenderemos por qué… o no) vale poco menos de la mitad, 587mde.
Eso sí, por el bien de José Luis Torrente, esperaría en algún momento no tan lejano ver un cambio en la dirección del Aleti, de Simeone a Filipe Luís. Tal vez haya que actualizar para dar ese salto de calidad, que en su momento el mamón de Sergio Ramos estropeó de un cabezazo en aquél fatídico minuto 93.