Ecologistas en Acción dona su archivo al Archivo Histórico de los Movimientos Sociales del Ministerio de Cultura
- Cinco décadas de luchas ecologistas y movilización social quedan reunidas en el archivo que Ecologistas en Acción ha donado al Archivo Histórico de los Movimientos Sociales del Ministerio de Cultura, un fondo documental único que recorre medio siglo de historia del ecologismo social en España.
- El archivo, que reúne documentación producida entre 1974 y 2024, permitirá conservar y poner a disposición pública la memoria de cientos de campañas, debates y movilizaciones en defensa del medio ambiente y la justicia social.
- La documentación constituye el fondo más completo para estudiar la evolución del movimiento ecologista desde los años setenta.
Ecologistas en Acción es una confederación de grupos ecologistas, que tiene federaciones en todas las comunidades autónomas, excepto Baleares. Se formó en 1998, de abajo arriba, a partir de un proceso de unificación de más 300 grupos locales de todo el Estado, que se unieron primero a nivel local, para después crear federaciones, agrupadas en una confederación estatal. Con una estructura asamblearia, Ecologistas en Acción forma parte del ecologismo social, una corriente filosófica y política que sitúa el origen de la crisis ecológica en las relaciones de dominación y jerarquías sociales, no solo en la actividad humana. El ecologismo social propone una reestructuración de la sociedad hacia formas democráticas, descentralizadas y equitativas, promoviendo una relación armónica entre los seres humanos y la naturaleza.
En la documentación del archivo de Ecologistas en Acción se halla una gran parte de la trayectoria del movimiento ecologista, pero también de la historia reciente de los movimientos sociales en el Estado español, por las numerosas alianzas y campañas compartidas con organizaciones pacifistas, vecinales, feministas, sindicales e internacionalistas, ya que abarca el periodo que va desde 1974 hasta 2024. El fondo, que ha sido depositado en el Archivo Histórico de los Movimientos Sociales, será objeto de tratamiento archivístico para garantizar su conservación y facilitar su consulta pública por investigadores y ciudadanía.
Las referencias a la actividad del movimiento son múltiples y variadas: a nivel interno, los sucesivos intentos de unificación, la participación en organismos ministeriales y los debates, tanto ideológicos como prácticos, sobre qué hacer para defender la vida en la Tierra, degradada por empresas que, impulsadas por intereses económicos y con el apoyo de los gobiernos, han provocado importantes impactos ambientales.
También son muy numerosos y relevantes los informes sobre los problemas ambientales, junto con las mesas redondas, jornadas y congresos que se realizan. El carácter científico de las denuncias y las protestas que se realizan es una de las señas de identidad del ecologismo desde sus inicios.
El archivo reúne una gran diversidad de materiales –documentos de trabajo, investigaciones, correspondencia, publicaciones, fotografías, carteles, material didáctico y dosieres de prensa, entre otros– que permiten reconstruir tanto la actividad cotidiana del movimiento como algunas de las principales controversias ambientales y sociales de las últimas cinco décadas.
Parte importante del archivo lo ocupan los miles de campañas que se han realizado: las primeras iniciativas internacionales, contra la caza de ballenas o los vertidos radiactivos en la fosa atlántica a principio de los 80, la lucha antinuclear contra Lemóniz y Valdecaballeros desde los 70, para continuar con Trillo, Ascó, Garoña o Cofrentes, los cementerios nucleares proyectados, los planes de energía o la recogida de firmas para una ILP antinuclear. Sin olvidar los problemas urbanos: la lucha contra la contaminación, el abuso del automóvil en la ciudad y la defensa del peatón y de la bicicleta, los residuos o las denuncias contra un urbanismo salvaje y depredador.
No puede faltar la defensa del medio natural, tanto de las zonas y especies protegidas, como del resto del territorio, asediado por todo tipo de infraestructuras y actuaciones que destruyen la biodiversidad, así como la defensa de los ríos contra los pantanos (Itoiz, Riaño…) y los trasvases.
Por otra parte, el movimiento ecologista siempre ha sido pacifista. De ahí su participación en la campaña anti-OTAN, contra los campos de tiro (Cabañeros, el Teleno, las Bárdenas) y las guerras.
En todas estas campañas el ecologismo social siempre ha buscado la colaboración de todas las personas y asociaciones que se quisieran sumar.
Son incontables los folletos, trípticos, pegatinas, carteles, fotografías y todo tipo de material gráfico que dan fe de la variedad de actuaciones y de la imaginación para llamar la atención de la sociedad sobre los problemas ambientales. También de las miles de notas de prensa, comunicados y manifiestos, otra seña de identidad del movimiento, con los que se pretende informar, concienciar y mover a la acción a la sociedad.
Entre la documentación conservada también figuran materiales relacionados con acontecimientos como el accidente nuclear de Chernóbil, el Tratado de Maastricht o los debates sobre la ampliación del aeropuerto de Barajas.



