Barcelona 2 -0 Oviedo (16.15h)
Espero un partido rocoso de a madres, pero que el Barça terminará ganando por volumen de juego y calidad individual. Ya a estas alturas de la temporada, yo ya empiezo a fijarme más en que no se lesionen grandes jugadores de cara al Mundial, que en el caso del Barça no son pocos.
Pedri, por poner un ejemplo, me puso de los nervios cuando salió lesionado entre semana en la Copa del Rey. Va a ser un mes, pero este factor me va a traer jodido lo que resta de la temporada en todas las ligas del mundo.
Lo del Oviedo es tristísimo, va a descender en la primera de cambio porque sus dueños, unos mexicanos apestados en México, creyeron que la LaLiga es tan pinche como la Liga MuyEquis y echaron a Paunovic, el técnico que los ascendió, en la jornada 8.
Alguien les calentó la cabeza respecto a que podían ir mejor en la tabla (estaban a la mitad de la misma), con un equipo cuya estrellas eran Salomón Rondón y -todavía- Federico Viñas, ambos figurones en la Liga MuyEquis de México, que en España evidentemente son jugadores de segunda o tercera división.
Me sabe mal por Guillermo Almada, el D.T. del Oviedo, un tipo que trabaja de manera muy seria, pero pues también por atascado: dejó al Valladolid tirado en Segunda, para volver a los brazos de su exempleadores, el Grupo Ranchuca, quienes también lo habían echado de mala manera del Pachuca antes del Mundial de Clubes.
Arsenal 2-1 Manchester United (17.30h)
El Arsenal tendría que ganar mañana este juego sin problema, por proyecto, trabajo, escuadra… pero el ManU viene de chingarse con autoridad al ManCity de Guardiola y tiene varios jóvenes, como Diallo, que están levantando la mano para convertirse en el eje del -enésimo- nuevo proyecto en Old Trafford.
Mañana vamos a ver si esa victoria ‘Devil’ de los de Michael Carrick fue un espejismo de amor propio combinado con la ya manifiesta debilidad estructural de los de Guardiola (quien sigue habiendo ganado muy poco con los jugadores que ha tenido y los petropresupuestos con los que cuenta en Manchester), o bien, estamos frente a un proyecto serio, destinado a convertir a Carrick en algo más que el D.T. Interino que hasta el momento se contempla que sea.
Del Arsenal hay poco qué decir que no hayan ya demostrado en la cancha, excepto que, insisto, no quisiera que se lesione Bukayo Saka (y su D.T. en Inglaterra, Tuchel, menos) y que estamos en seguimiento permanente del despertar -o hundimiento- de su gran apuesta para este año en la delantera, Viktor Gyökeres.



